16 octubre 2005

ZEUS: UNA BIOGRAFÍA NO OFICIAL

Sin lugar a dudas, pocos dioses en la Historia Universal han sido tan imponentes como Zeus, el todopoderoso señor de los Dioses Olímpicos de la Mitología Grecorromana. Y es que no se andaba con chicas a la hora de hacer justicia, SU justicia, siendo a menudo colérico, caprichoso y cruel, pero siempre majestuoso. Incluso cuando fertilizaba doncellas y secuestraba mancebos. Después, cuando los mitos griegos cayeron en el descrédito más absoluto, se las arregló para seguir sobreviviendo. Esta es la biografía no oficial del más poderoso de los dioses griegos.


LA HISTORIA OFICIAL.
La leyenda mitológica hace de Zeus el hijo de Cronos y Cibeles. Eran tiempos revueltos entre los dioses, porque la creación no estaba concluida aún. Cronos había tomado el mando del universo después de derrocar (¡mediante castración, eso es golpe de estado!) a su propio padre, Urano. Pero se le profetizó que él mismo sufriría idéntico trato a manos de su propio hijo. Así es que Cronos empezó a engullir a todos los hijos que su esposa Cibeles iba pariendo. Como Cronos es el dios del tiempo, se tomó esto como una metáfora de que el tiempo engulle los días, los meses y los años... Poético, aunque no demasiado sutil. Hay un célebre cuadro de Goya ("Saturno devorando a sus hijos"), que refleja esta escena (Saturno es el nombre romano de Cronos).
El caso es que Cibeles se fastidió de que su marido deglutiera hijo tras hijo, así es que tomó a Zeus y lo cambió por una piedra envuelta en pañales. El glotón Cronos se lo tragó sin sospechar nada. Zeus fue llevado a Creta y criado con la leche de la cabra Amaltea. Una vez mayorcito, con la ayuda de su madre, hizo tragar a Cronos una poción venenosa que le hizo vomitar a los otros hijos. Entonces, entre todos, emprendieron la guerra contra su padre y le derrocaron (sin castración, esta vez).
Esto no le gustó nada a las criaturas llamadas Titanes, así es que se sublevaron. Después de grandes apuros, Zeus consiguió aplastarlos. En lo de aplicar castigos, no se anduvo con chicas. Algunos fueron a dar al infierno. Encima de otros arrojó montañas enteras, creando así volcanes (por ejemplo, el Volcán Etna). A Atlas, lo obligó a cargar la bóveda celeste. Y así. (Después, cuando Prometeo, uno de los titanes, creó al ser humano y robó el fuego de los dioses desde el mismísimo rayo de Zeus, éste lo condenó en castigo a permanecer amarrado al Monte Cáucaso).
Una vez ordenado el gallinero, Zeus repartió el mundo. Se quedó con el cielo para sí, y entregó a su hermano Poseidón el mar, y a su otro hermano Hades los infiernos.

ZEUS EL TONANTE.
Se lo llamaba de esa manera, y en verdad daba motivos. Se le representaba sentado en su gigantesco trono, con el rayo en las manos, listo para fulminarlo allí donde hiciera falta matar a alguien.
A pesar de que estaba casado con la diosa Hera, parece que ella era demasiado seriota para su gusto, porque el caso es que se aburría soberanamente. Surgieron así sus variopintas aventuras galantes. No respetó ni a diosas ni a humanas. Apareándose con diosas dio a luz otros dioses, mientras que haciéndolo con humanas, dio nacimiento a varios héroes antiguos. Entre las diosas a las que conquistó están Metis, quien le dio como hija a Atenea, y a Latona, quien concibió dos gemelos: Apolo y Artemisa. De Semele, por su parte, nació el dios Baco.
Las conquistas humanas fueron aún más. Estas historias no dejan de ser tragicómicas porque muchas veces su mujercita Hera, que no por nada era la diosa tutelar del sagrado vínculo matrimonial, perseguía a esas amantes a muerte.
Zeus no perdía ocasión de metamorfosearse en las apariencias más insólitas para obtener a sus amantes. Para conquistar a Leda se hizo pasar por un hermoso cisne blanco; para ingresar en la torre donde estaba encerrada Danae, se transformó en lluvia de oro; para seducir a Europa, se convirtió en toro; con Alcmena recurrió al viejo truco de esperar a que su marido Anfitrite se fuera a la guerra, y tomó su forma... Y como los griegos no le hacían ascos a la homosexualidad, pues Zeus tampoco: se metamorfoseó en águila para agarrar y secuestrar al joven pastor troyano Ganimedes.
Varias de estas historias terminaron en tragedia. La más famosa es Io, a quien transformó en vaca y le envió un tábano que la correteó desde Grecia a Egipto, por toda Asia (según los griegos, al llegar a Egipto se transformó en la diosa Isis egipcia, que en efecto era adorada por los egipcios como una vaca lechera). A Alcmena no le pasó nada, pero a su hijo (el famoso Heracles, el Hércules de los romanos) no le dejó en paz hasta que se murió. A Semele le fue aún peor; Hera la convenció de que Zeus apareciera con todo su poder, y éste lo hizo, incluyendo el rayo... por lo que murió carbonizada.

ZEUS: ORÍGENES SECRETOS.
En realidad, Zeus no nació ni fue criado en Creta, ni mucho menos. En sus orígenes era un dios aqueo, y eso está bien testimoniado por los hallazgos arqueológicos, que han desenterrado estatuillas y grabados que le representan al lado de su esposa Hera. Porque lo cierto es que en los comienzos, quien tenía los pantalones en la casa era ella, y no Zeus.
Hacia los años 1500-1100 a.C., la Antigua Grecia fue sacudida por dos grandes invasores: los aqueos primero, y los dorios después. Los primeros aniquilaron al imperio de Creta, una floreciente isla en el Mar Egeo, y los segundos aniquilaron a su vez a los primeros. En tiempos de los cretenses, en todo el territorio se adoraba a las diosas femeninas, como ocurría desde la Prehistoria, y esto siguió sucediendo hasta la aparición de los dioses masculinos (estamos preparando en EODLE un prolijo artículo sobre esto). Pero los invasores aqueos y dorios trajeron consigo a los dioses varones, incluyendo un modelo de dios llamado "el dios de la tempestad", por los estudiosos de Mitología Comparada, y cuyos representantes se pueden rastrear por toda Europa y Asia: el griego Zeus, el babilonio Marduk, el hindú Varuna... y el Yahvé de la Biblia también, no se crean que no. Esta suplantación ocurrió de manera progresiva. A Zeus le hicieron primero marido de Hera, y luego, cuando los dioses masculinos se impusieron, Zeus hizo lo mismo con su mujercita (a pesar de que ella bien caro se lo hacía pagar).
He aquí entonces el verdadero origen histórico de Zeus, origen que lo emparenta con varios otros dioses del mundo antiguo.

EL BOCHORNO RACIONALISTA.
Durante la época homérica (es decir, más o menos entre los años 1100 y 600 a.C.), los Dioses Olímpicos alcanzaron el máximo de su prestigio. Zeus fue adorado como el Zeus Olímpico, y en su honor, en la ciudad de Olimpia se celebraron los famosos Juegos Olímpicos, todo ello delante del Templo de Zeus Olímpico, precisamente.
Pero por una serie de circunstancias, en el siglo VI a.C. los griegos maduraron rápidamente y se volvieron más racionalistas. Los más avezados comenzaron a mirar con vergüenza los antiguos mitos, contemplando a Zeus como un tipo bueno para andar detrás de las damiselas y los mancebos, pero muy poco digno para ser el Señor de Toda la Creación.
Esto se notó en el teatro griego del siglo V a.C. Esquilo, por ejemplo, en su obra "Prometeo encadenado", pinta a Zeus como un tirano colérico y cruel, contra el cual nada puede la razón de Prometeo. Eurípides llegó aún más lejos, al retratar en sus obras a los dioses, Zeus incluido, como criaturas lejanas e inescrutables. El comediante Aristófanes, por su parte, se burló abiertamente de los dioses en varias obras.
De esta manera, la religión griega se vino francamente en picada. Tuvo un segundo aire cuando los romanos conquistaron Grecia y asimilaron sus dioses, cambiándoles el nombre, de modo que el Zeus griego pasó a ser el Júpiter romano.
Una escuela de filosofía llamada Estoicismo le dio a Zeus una nueva oportunidad. Ellos creían que todos los seres humanos eran hermanos entre sí, y que por eso, debían vivir en armonía y concordia (una idea que algún tiempo después tomaron los cristianos). De esta manera tomaron a Zeus, y lo privaron de todas sus aventuras libidinosas para convertirlo en una suerte de "superseñor" del universo. Esto fue lo más cerca del monoteísmo que los griegos llegaron.
Pero esto no bastaba, en parte porque el Zeus de los estoicos ya no se reconocía a sí mismo, limpio e impoluto, en vez de caprichoso, vengativo y tenorio. El golpe final lo asestó Luciano de Samosata, un escritor satírico del siglo II d.C., que en sus "Diálogos de los dioses" se mofó a placer de los dioses, Zeus incluido. Con esto, la antigua religión terminó por perecer del todo, y Zeus junto con ella.

SUPERVIVENCIA EN EL ESPACIO EXTERIOR.
Aún así, el culto de Zeus sobrevivió en un lugar impensado: en el espacio exterior. Los pueblos antiguos llamaron a los planetas de varias maneras distintas, pero fueron los nombres romanos los que sobrevivieron hasta la actualidad. Y el más grande de todos los planetas del Sistema Solar recibió por supuesto el nombre de Zeus, aunque en su versión romana: Júpiter.
Y no acaba ahí. Los cuatro más grandes satélites de Júpiter, descubiertos por primera vez en 1610 a través de su telescopio por Galileo Galilei, recibieron nombres de las amantes más famosas de Júpiter: Io, Europa, Ganimedes y Calisto. Después, cuando se descubrieron más satélites, incluso hasta la humilde cabra Amaltea, que una vez amamantara a Zeus en Creta, recibió su propio satélite: un pequeño asteroide en una órbita sumamente baja sobre Júpiter, más cerca que cualquier otro satélite del sistema joviano. Incluso después de muerto, el dios Zeus sigue teniendo un inesperado cortejo celeste...

14 octubre 2005

LOS AGNELLI: ¡¡¡MALDICIÓN MIS PANTALONES!!!

Uno nunca deja de sorprenderse por las manifestaciones de estupidez de la gente. Resulta que ahora en el sitio de Yahoo! se les ocurrió comenzar a hablar de la "maldición de los Agnelli". Como sabemos, la familia Agnelli son descendientes del Giovanni Agnelli que echó a andar y se hizo multimillonario con sus automóviles Fiat. Resulta que de pronto se muere el viejo patriarca en 2003, hay una sucesión de muertes intempestivas, y ¡hala! maldición tenemos. Veamos el prontuario: uno de ellos murió de manera intempestiva (la noticia no dice de qué). Después otro muere de un cáncer muy raro, como si la gente no se muriera de cáncer todos los días; lo de raro no marca diferencia, es una simple cuestión estadística. Ahora, uno de 28 va a dar al hospital porque se mete una mezcla de cóctel, tranquilizantes y heroína. ¿Lo hizo por la maldición, porque un espíritu malvado se le metió al cuerpo y le dijo "intoxícate, vamos, sabes que lo quieres así"? ¡No! Nadie se mete cocaína en el cuerpo contra su voluntad, y eso no tiene que ver con maldición alguna.
Lo que nos lleva a un tópico relacionado, que también colinda con la religión. Muchas veces se atribuye el "mal" a agentes externos al ser humano, llámese Demonio o Satán, llámese maldición, llámese mala suerte o mala estrella o astros mal aspectados. Esa es una de las operaciones de lavado de conciencia más grandes que existen. Después de todo, si algo o alguien sobrenatural (las "voces" o la maldición o Dios sabe qué) me incitó a hacer algo estúpido o criminal, como meterme cocaína o matar a una familia entera, entonces puedo sentirme tranquilo, porque a fin de cuentas no fue mi culpa, sino de eso que hizo de las suyas. No es casualidad que los endemoniados y todo eso surjan siempre en épocas de crisis... y también los tipos que hacen carrera y fortuna echando demonios de los cuerpos de los "posesos". ¿Cómo quieren que la gente aprenda entonces a hacerse responsable por las cosas que hacen o dejan de hacer...?
Por cierto, tenemos en reserva el artículo que el columnista Fernando Villegas escribió sobre el mismo tema, tangencialmente, a propósito de la película "La caída". Volveremos sobre esto la próxima semana.

EL PADRE ALBERTO HURTADO, "UN SANTO ESTUDIOSO"

En general no hacemos demasiado caso de la revista Mensaje. Dentro de los medios católicos de Chile, es probablemente la mejor de todas (nada de raro, considerando que pertenece no a católicos cualquiera, sino a los jesuitas, que con mucho es el sector católico más útil para la sociedad), pero ya tienen bastante difusión por sí mismos, aparte de que no puede esperarse de ellos imparcialidad estricta, al hablar de temas religiosos, por razones obvias. Sin embargo, en vísperas de la canonización del Padre Alberto Hurtado, era obvio que iba a haber cuando menos una edición especial, y algunos interesantes artículos sobre su figura; no en balde, el Padre Hurtado fundó Mensaje, por allá por 1951. Los artículos que aparecieron en realidad dan vergüenza, en particular porque continuan el proceso de "aristocratización" que se ha emprendido firmemente con el Padre Hurtado en los últimos años, y que son la antítesis misma de un hombre preocupado de los obreros y los proletarios, pero entre toda esa paja apareció una espiga de grano, que reproducimos en este blog. Se trata de un aspecto más o menos desconocido del Padre Hurtado, cual era su sólida formación intelectual, y como en EODLE consideramos que la formación intelectual es indispensable para tener una existencia digna de ser vivida, pues que optamos por reproducirlo. Aquí va:

“Un santo estudioso”, por Juan Ochagavía Larraín, S.J.*

Al pensar en Alberto Hurtado la gran mayoría de la gente piensa en el sacerdote superactivo, en el cura que recoge los niños vagos del Mapocho, amigo de los pobres, fogoso orador en pro de la justicia. Muchos se extrañarían si se les dijera que fue un hombre disciplinado y ávido de saber, de enorme capacidad intelectual y de horizontes muy vastos y profundos. En una palabra, un hombre estudioso, en el sentido más noble de esta palabra, derivada del latín “studium”, que indica dedicación, amor, aplicación al saber, búsqueda de lo mejor y más perfecto.

Sin duda que Alberto Hurtado (AH) fue muy activo, gran amigo de los niños y de los pobres. Pero desconocer u olvidar su dimensión intelectual y de hombre de estudio, es fallarle en algo esencial, es desvirtuar su imagen y pasar por alto un constitutivo de su misma santidad.

Me propongo, espigando en la vida y los escritos de AH, ofrecerles un cuadro del trabajador intelectual que él fue. Esto nos ayudará no sólo a rescatar el hecho de que estudiaba mucho, sino a conocer mejor las características de su inteligencia.

De joven jesuita Alberto alude varias veces a su “falta de talento” y “a su falta de aplicación al estudio”. En reacción a esto, se propone “estudiar mucho” y seguir con “mucha docilidad las indicaciones de los profesores”. Esto resulta extraño, porque el que así habla es un joven abogado que terminó sus estudios de Leyes y Ciencias Políticas “con distinción unánime” (Positio, Documentos, cáp. III, doc. 6).

En el colegio de San Ignacio había sido un buen alumno de “excelencia”, mas no de los primeros. Pero este colegial, que no se preocupaba de ser el primero de su clase, se desquitaba leyendo en vacaciones. De 16 años da cuenta a su amigo Manuel Larraín de una impresionante lista de lecturas y lo invita a que “en lugar de llenarte la cabeza de novelas, leyeras algunos libros serios, que verías que te harían bien”.

Como universitario.

Ya alumno de derecho de la Católica, además del medio tiempo de trabajo rentado con que ayudaba a su madre, y de todas sus actividades apostólicas en la Congregación Mariana y con los pobres, siente necesidad de complementar las materias con otros estudios. Le dice a Manuel: “…eso de seguir las leyes solas yo lo encuentro ridículo, fui a la Universidad y vi que no había más de tres horas de clase diarias, lo cual es una miseria”. Alberto quiere tomar clases de economía y un curso de dos meses y medio de contabilidad, y le pide a Manuel que lo acompañe en esto (63, 8).

En Leyes fue un alumno destacado, el tercero de su clase (Pos. 31, 39). En los Círculos de Estudio de la Congregación Mariana estudiaba los documentos de la Iglesia, especialmente los relacionados con la doctrina social, y casi cada mes escribía artículos sobre estos temas en el boletín Efemérides Marianas.

En el colegio, Alberto había aprendido francés, siendo capaz de leerlo y hablarlo bien. En cartas a Manuel de 1923, le cuenta que prepara su memoria y que en las tardes da unos paseos en los que hace “unos feroces sermones en franchuti sobre “Le Prêtre, que peut il faire? Et beaucoup d’autres choses sur ce sujet. Je les trouve charmants,… comme mes chants”.

El inglés lo llegó a leer bien en la Universidad, lo utilizó en su tesis de licencia, y más tarde perfeccionó el lenguaje hablado en Irlanda. El italiano lo leía con facilidad. En la Universidad, junto con su amigo Álvaro Lavín, estudió latín con el padre Villalón, para ir así adelantando en los estudios que le exigirían en la Compañía de Jesús (Pos 31,3). En sus cartas que años más tarde escribe al P. General como Consultor de la Provincia, se echa de ver un buen dominio de esta lengua, y hasta se permite de vez en cuando algunas elegancias.

Las dos Memorias de Derecho, para recibirse de bachiller y licenciado en Leyes y Ciencias políticas, muestran su sensibilidad e inclinación a los problemas sociales de su tiempo: “Reglamentación del trabajo de los niños” (46 págs) y “El trabajo a domicilio” (55 págs). Esto nos indica una característica de su inteligencia, capaz de sentir empatía y moverse por el prójimo, en especial por los niños y jóvenes, lo que se continuará manifestando en su labor pedagógica en colegios y en el Hogar de Cristo.

Estas Memorias muestran asimismo algunas características intelectuales notables que crecerán a lo largo de su vida: pensamiento metódico, ordenado, fundado en hechos recogidos de la realidad (encuestas, visitas a Curanilahue), empleo de la legislación comparada (para lo que le servía su manejo de varias lenguas), honestidad para dar cuenta de los límites de su investigación, búsqueda de soluciones sensatas y realistas, no escribe párrafos bonitos sino que propone soluciones.

En la Compañía.

Alberto ingresa de 22 años a la Compañía y se ordena sacerdote 10 años después. Pero prosigue sus estudios hasta fines de 1935, o sea un total de 12 años. El 15 de febrero de 1936 llega a Chile con tres licencias (Leyes, Filosofía y Teología) y un doctorado (Pedagogía con mención en Psicología) y empieza una intensa labor como docente y sacerdote, dos realidades que él siempre las vivió unidas. Impresiona pensar que este hombre que sólo trabajó 16 años como sacerdote, haya vivido 30 años estudiando. Y que lo hizo con entusiasmo, dedicación y logros notables. Es algo que conviene no olvidar.

Después del Noviciado Alberto estudió humanidades clásicas en Córdoba, Argentina, cosa que lo marcó muy hondo. Allí alternaban el arte, la literatura, la historia y las lenguas. Siguió perfeccionando su latín y estudió griego. Más tarde aprendió a leer alemán, cosa que le fue muy útil en sus estudios de pedagogía y psicología, disciplinas en que imperaban los autores alemanes.

En el Archivo hay una carpeta que contiene escritos de Alberto como estudiante. Se entremezclan apuntes espirituales suyos con ensayos y hasta con un poesía, “Bodas divinas”, que le dedica a su amigo Manuel Larraín el día de su ordenación sacerdotal en Roma. Dicho de paso, bonita como signo de amistad, pero bien pobre como poesía.

Un escrito de más de 30 páginas trata de la Grecia del siglo V y IV antes de Cristo. El texto, muy corregido, muestra la lucha por el estilo. Alberto vibra con la democracia ateniense, con su escultura, letras y arquitectura. Se conmueve de admiración con Sócrates, en el Fedón de Platón, y traza un paralelo entre él y Jesucristo.

El humanismo clásico de la cultura, el arte y las letras son para Alberto no un adorno exterior sino algo mucho más hondo, que tiene que ver con la revelación y el seguimiento de Jesucristo.

En unas conferencias al clero, años más tarde, les dirá que antes de hablar sobre los conocimientos teológicos, se ha de poner una sólida base en los profanos. Tal ha sido la tradición de los Padres de la Iglesia que vieron la luz y las semillas del Logos Jesucristo en las luces de la cultura de Grecia (cita a Clemente de Alejandría, Cipriano, Lactancio, Agustín. Y de sus doctores que han enseñado “que todo conocimiento humano puede servir para conocimiento y confirmación de la fe” (menciona a Santo Tomás, San Alberto, San Roberto Belarmino, San Francisco de Sales).

El P. Hurtado es sensible al “mundo de lo bello en el arte, en la cultura, en la literatura, en la música y hasta en la cultura corporal”. “El mal gusto tendrá consecuencias fatales...La falta de gusto formado es peligrosa para un sacerdote. Si éste no posee ningún sentido de la armonía, de la proporción, será también inseguro en el juicio de los hombres. Allí no habrá armonía entre lo verdadero y lo bello...A lo bello le corresponde un puesto tan esencial como a lo bueno y a lo verdadero.

La teología de Lovaina.

Circunstancias internas de España hicieron que Alberto, después de algunos meses de iniciada la teología, la continuase en Lovaina, donde estuvo desde 1931 a 1935. Lovaina era un centro intelectual de mucho prestigio. El Cardenal Mercier había renovado su Universidad Católica, poniéndola en diálogo con la filosofía moderna y las ciencias experimentales.

La Facultad jesuita de Lovaina participaba de ese espíritu. Contaba con profesores notables, como Pierre Charles y Émile Mersch, el moralista Carpentier, los escrituristas Lambert y Levie, el filósofo Joseph Marechal. Fueron hombres que marcaron rumbos a la renovación teológica de la Iglesia que llevaría al Concilio. Alberto se zambulló con entusiasmo en ese medio, dejando fama de muy buen estudiante.

Los apuntes que nos quedan de esta época son sobre todo de carácter espiritual. En los de teología se echa de ver una gran claridad y precisión de conceptos, su capacidad de estructurar una visión sintética de un conjunto amplio y complejo y su fuerte dedicación a los estudios. Parecen ser apuntes redactados después de clase, en base a notas tomadas en ellas, siguiendo la regla en tres pasos que propone la Compañía a sus estudiantes: primero, escuchar y entender; segundo, repetir; y tercero, memorizar. Hay también notas de lecturas de autores muy valiosos, como Maurice de la Taille sobre la Eucaristía; Henri Bremond, sobre la historia del sentimiento religioso; Jules Lebreton, la vida y enseñanza de Jesucristo.

Desde joven AH había leído encíclicas y libros de espiritualidad y teología. Pero la teología de Lovaina lo marcó muy hondo y agrandó su mente y corazón inquietos a grandes horizontes.

Creía profundamente que la teología es “el gran estudio sacerdotal”, lo que “es mucho más que pasar exámenes sobre materias teológicas”. Para él “no hay estudio más apasionante si se hace con seriedad” (185). La concebía como “...un trato profundo y personal con la Palabra de Dios; un beber dicha palabra en la Escritura y en la Tradición”. “...debe abarcar la vida toda a la luz de la revelación...”, “...es la ciencia de Dios y la suma más alta del saber humano...”.

Esta concepción tan rica de la teología fue creciendo en Alberto hasta el fin de su vida. A medida que conoció nuevas personas, nuevos desafíos, nuevos autores, y se jugó por llenarlos del Espíritu de Cristo, se hizo más teólogo, más lleno de la Palabra de Dios.

Doctorado en pedagogía con mención en sicología.

El interés de AH por la pedagogía le viene desde colegial en San Ignacio. Su director espiritual, el P. Vives, percibió esto y lo orientó no sólo a los social sino también a lo pedagógico. Alberto sabía que al regresar a Chile iría a trabajar al Colegio de San Ignacio, que por los años 30 era la obra educadora más fuerte de la Compañía en nuestro país.

Su inteligencia y gran capacidad de trabajo le permitieron sacar simultáneamente la licencia en teología y el doctorado en pedagogía con mención en sicología. A juzgar por el parecer de sus superiores y compañeros, no se ve en ningún momento que la pesada carga de estudios que Alberto se echó encima haya alterado su unión a Dios, ni su paz interior ni su trato amistoso con los compañeros de comunidad. Desde sus años de estudiante sabía que al jesuita le aguarda un trabajo muy intenso para “unir a las almas con Dios”.

El Archivo Alberto Hurtado contiene dos carpetas de temas pedagógicos: la N° 5, con la tesis doctoral sobre Dewey, y la N° 13, que agrupa 19 escritos varios.

En 45 páginas manuscritas anota las características de la educación primaria y secundaria de Italia, Bélgica, Francia, Alemania e Inglaterra. Con prolijidad estudia los programas, los horarios de clase, los sistemas de exámenes, los títulos requeridos de los profesores y la relación de la educación con el Estado. A veces se detiene a hacer un croquis del edificio que visita. Se interesa tanto por las visiones globales como por los detalles (13, 1, 1-34). Siempre tiene a Chile en vista, como se ve en un documento llamado “Sugerencias para Chile” (13, 2).

Otros documentos de la carpeta 13 tratan temas muy especializados, como ser: “Didáctica Experimental”, “Tests pedagógicos”, “Organización pedagógica moderna”, “Sugerencias sobre un internado en el campo” (13, 4-19).

La tesis doctoral sobre John Dewey.

La tesis de doctorado en pedagogía se titula “El Sistema Pedagógico de Dewey ante las exigencias de la Doctrina Católica”. Fue dirigida por el profesor Buyse y sometida a la aprobación de los profesores de la Universidad de Lovaina el 10 de octubre de 1935. En su discurso de presentación Alberto agradece a su director de tesis “por haber puesto a su disposición su cultura, su tiempo y su interés en todos los instantes”. Como podemos ver, nuestro Alberto está en el corazón de la Academia, frente a un claustro de profesores muy distinguidos,.. ¡y ha aprendido a usar su lenguaje!.. En su aspecto puramente exterior, la tesis tiene 220 páginas de texto y 28 de notas. Consta de una introducción y 12 capítulos, siendo el último una mirada evaluadora del conjunto.

¿Qué mueve a este jesuita chileno, criado de niño en el valle de Casablanca, a escribir en francés sobre un pedagogo y filósofo norteamericano? Lo mueve algo muy ignaciano: el MAGIS, el mayor servicio de Dios. De hecho, Dewey era el principal exponente de la “Educación Nueva”, la figura más representativa del pensamiento pedagógico moderno, de enorme influjo no sólo en los Estados Unidos, sino en las reformas educacionales de Rusia, China, Japón, Alemania, India, Bélgica, Suiza y América Latina, por citar sólo algunos países.

En aquellos años muchos católicos rechazaban la posibilidad de aplicar en pedagogía las ideas de Dewey, por considerarlas inseparablemente ligadas a fundamentos filosóficos inaceptables.

AH se propone, como lo dice en el título, dar un juicio doctrinal sobre la obra pedagógica de su autor. Para ello emplea un enfoque genético evolutivo. En vez de concentrarse en la filosofía del último Dewey, señala cómo a lo largo de 50 años su pensamiento filosófico evolucionó muchísimo. Y lo muestra dialogando, a través de Dewey, con el intuicionismo escocés, con Hegel, con Williams James y los instrumentalistas norteamericanos.

¡Un Alberto en diálogo con el pensamiento de grandes filósofos no es un cuadro muy usual dentro de la imagen pública que de él tenemos hoy! Y sin embargo esto es también él. Y no lo hizo sólo por requerimientos académicos de una tesis doctoral, como lo demuestra el hecho de que 10 años más tarde, inmerso en Chile en un intenso quehacer, estudiará a Jean-Paul Sartre y otros filósofos, y escribirá sobre ellos. No, el diálogo con la cultura, la filosofía y la religión, con las corrientes vivas de la sociedad, es un constitutivo esencial de la personalidad y obra de Alberto Hurtado.

Su impacto pedagógico en Chile.

En febrero de 1936, de 36 años, vibrante de entusiasmo con sus estudios acabados, el Padre Hurtado vuelve a Chile. Hay muchas esperanzas puestas en él. Lo nombran profesor de religión y director espiritual en el Colegio San Ignacio y profesor de pedagogía en el Seminario Pontificio de Santiago y en la Universidad Católica.

Prepara cuidadosamente las clases de pedagogía y las publica, primero en forma de artículos en la revista Estudios y en la Revista Católica, y más tarde en libros: La vida afectiva en la adolescencia, La crisis de la pubertad y la educación de la castidad. En sus clases cita profusamente autores europeos y norteamericanos, y seguramente los seminaristas se sintieron aplastados con tanta profundidad y erudición.

Frente a los nuevos movimientos de renovación pedagógica, Alberto se mostró profundamente interesado y a la vez muy libre para criticarlos: “no todo es oro puro”. Contagia amor y respeto al niño, al adolescente y al joven. Invita a los padres de familia y educadores a ganarse la confianza de los niños, y les dice que “para gozar de su confianza hay que guardar perpetuamente la adolescencia del corazón”.

Insta a los profesores a que sus alumnos los vean como amigos, porque no basta instruir, hay que educar, “y lo que valoriza la vida no es la instrucción, sino la educación”. Porque después de todo, la instrucción da algo al hombre, pero no lo hace mejor y lo que importa en la vida no es tener algo, sino ser algo”. Para educar hemos de inspirar y entusiasmar.

Hemos de cultivar en los educandos las virtudes humanas: la urbanidad, la educación, la cortesía, la caballerosidad, el respeto por los demás y por las cosas. No separarlas de las virtudes sobrenaturales porque “en el orden actual no hay virtud que sea puramente humana para el cristiano”.

Estas ideas pedagógicas eran muy de avanzada dentro del término medio de la educación chilena, tanto de la fiscal como de la particular. Traían un aire refrescante y oxigenador en medio del enciclopedismo de los cursos y programas de aquella época.

AH ejerció influjo pedagógico no sólo en los colegios jesuitas y de la Iglesia sino en el conjunto de la educación nacional. Al ser nombrado por los Obispos Asesor de la Juventud de Acción Católica, hubo de disminuir su dedicación a la renovación pedagógica a nivel universitario y nacional. Pero nunca lo abandonó del todo. Formó parte y contribuyó a la Comisión del Ministerio de Educación para revisar los estudios y programas de le educación secundaria (agosto 1938) y aportó a la creación de la FIDE primaria y secundaria, que aglutina en una federación a todos los colegios y escuelas particulares.

Además, fiel a su compromiso con el Rector de la UC, siguió dictando clases de pedagogía en el Pedagógico de dicha universidad. Y continuó su enseñanza y dirección espiritual en el Colegio jesuita de Santiago propiciando, a partir de 1945, una reforma de la enseñanza de religión en base a estudios realizados por especialistas de Europa (Padre Delcuve, Teología kerigmática de Innsbruck) y de Estados Unidos (John C. Murray).

A estos aportes, que se refieren más bien a la educación escolarizada, habría que añadir su inmensa contribución a crear una conciencia social viva y operante, a renovar el interés de la juventud por los valores morales, a sacudir una fe católica individualista y dormida, a la formación de los obreros en las escuelas sindicales, a encontrar los valores educativos del cine.

Su amor a los libros.

Alberto de joven había sido un buen lector. No de “novelitas rosa” sino de literatura y otros “libros serios” que lo marcaron en su vida. Bueno, este rasgo de amor a los libros, a leer y escribir libros, lo acompañó toda su vida. Puso en práctica la recomendación de que para entender bien un problema había que escribir un libro. De hecho, en 16 años escribió 12 libros y numerosos artículos.

Ya próximo a terminar sus estudios en Europa, se preocupó de adquirir los libros que necesitaría para su trabajo. Con ayuda del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, que le otorgó una cierta representación diplomática, se las ingenió para conseguir que le regalaran una biblioteca especializada en Ciencias de la Educación y Sicología, con el compromiso de organizar en Santiago una Exposición del Libro.

En su cuarto del Colegio de San Ignacio tenía un estante con unos doscientos libros para prestar y un cuaderno donde los anotaba. Es interesante revisarlo. Muestra qué libros tenía y a quiénes los prestaba. Había libros de filosofía, literatura, historia, vidas de Cristo, espiritualidad, política, doctrina social, novelas (Los santos van al infierno, de Cesbron; La hora 25, de Georghiu). La lista no es unidimensional sino amplia. Los usuarios son personas que por lo general se han destacado como profesionales cristianos.

Existía en el Santiago de los años 40 la librería católica “Splendor”. Alberto se esforzó por darle un carácter más profesional. Se movió para hacer traducir varias obras importantes de formación, como los dos tomos de La vida de Nuestro Señor Jesucristo, escrita por el misionero jesuita en la India Alban Goodier.

Más tarde, en su viaje a Europa de 1947 contactó a la Congregación de los Paulinos —que tienen por carisma la difusión del libro católico— para que la tomasen a su cargo, cosa que siguen haciendo hasta hoy día, extendiéndose por todas las ciudades grandes del país.

En este mismo viaje, volvió con un cargamento de libros de especialidades muy diversas, pero todos apuntando a lo mismo: a una vida cristiana más intensa, a un Chile más justo y solidario, a una juventud más educada, a una Iglesia más fermento en la masa.

“Estar al día”.

Estar al día es para el Padre Hurtado una obligación central. Tiene que orientar a muchos desde la sala de clase, el púlpito y la dirección espiritual. Además, recibe muchas consultas. Los Obispos lo han nombrado Asesor Nacional de la Acción Católica de Jóvenes y su palabra es escuchada con avidez por miles de jóvenes a lo largo del país y más allá de sus fronteras. La juventud mundial está tironeada por el nazismo, el fascismo, el comunismo, el individualismo, la religión del pasarlo bien y la increencia occidental. Su desorientación es muy grande.

En su ya muy apretada agenda se busca espacios para estudiar y preparar las clases, conferencias y retiros con sus libros favoritos de teología y con revistas de actualidad teológica, pedagógica y social. Cuando hace 22 años me metí a leer todos sus papeles, me encontré con apuntes de clases que le había escuchado como alumno de sexto año en el año 1944. Fue una clase muy impactante sobre la cultura y la religiosidad de la Rusia milenaria. Un enfoque totalmente distinto del anticomunismo fanático de entonces, que llevaba a identificar a Rusia con el marxismo de Lenin, estigmatizándola del todo.

¿Se puede saber cuáles fueron sus libros preferidos? Sobre el primero del ranking no cabe ninguna duda: los Evangelios, donde se empapaba de Cristo; las Cartas de San Pablo, que le trasmitían fuego apostólico. En una palabra, la Biblia. Muchas veces su lectura bíblica terminaba ante el Santísimo Sacramento, preguntándole al Señor resucitado: ¿Qué harías Tú hoy en mi lugar?

Entre sus autores predilectos, que eran como su marco referencial estable, estaban los jesuitas Grandmaison, Lebreton y de la Taille. Se apoyaba mucho en los libros de Karl Adam sobre Jesucristo y la Iglesia y los recomendaba como lectura. Por la segunda mitad de los cuarenta se encontró con El Medio Divino, de Teilhard de Chardin e incorporó algunas ideas de este místico de la evolución, a sus propias reflexiones y escritos.

Para mantenerse al día de los acontecimientos mundiales, y en especial de la evolución de la Iglesia, lee revistas en castellano (Estudios, La Revista Católica, Criterio, Sal Terrae), en inglés (Social Order, Theological Studies), en francés (Nouvelle Revue Théologique, Études, Revue de l’Action Populaire, La vie Intellectuelle) y en italiano (La civiltá catolica). En esta asidua lectura de revistas hemos de ver el origen de la revista que él quiso fundar, Mensaje.

Leía mucho, con lápiz en la mano, pensando, escribiendo, preguntándose, buscando soluciones a los problemas de hoy. Los que lo conocimos recordamos cuando llegaba a Calera de Tango con una maleta de libros. Y las más de las veces regresaba a Santiago con un nuevo libro o algunos artículos.

Para estar al día se impuso la disciplinada tarea de cada dos años hacer su propio balance de la situación del mundo y de la Iglesia en Chile y en otras naciones y continentes. Su libro ¿Es Chile un país católico? (1941), que conmovió a la Iglesia, pertenece al mismo género literario de estudio y balance de la realidad en un momento dado. En parte pertenece también a este tipo el Humanismo Social (1946). Lo mismo, el informe que presenta al Papa Pío XII sobre la realidad social, económica, política y religiosa de Chile (Sept. 1947) y los informes periódicos que entrega a su Provincial.

Sus juicios y balances del mundo y de la actualidad eclesial, como también de las cosas de la Compañía, tienen seis características muy suyas: 1ª. Son realistas, basados lo más posible en datos de la realidad. Nada de impresiones vagas o subjetivas. Acude con frecuencia a estudios sociológicos. 2ª. Hay en él un a priori favorable a las nuevas situaciones, no es negativo ni condenatorio. Funciona con el “Presupuesto” de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio, de que nuestra primera reacción sea tratar de entender bien lo que dice el otro. 3ª. Juicio crítico inteligente y matizado, separando lo que sirve de lo que daña. 4ª. Libertad, franqueza y humildad para exponer su propio parecer. 5ª. Mirada siempre esperanzadora. 6ª. Búsqueda y propuesta de soluciones eficaces. Nada de lamentos desesperanzados ni de descalificaciones ofensivas. Era fuerte, y para él lo propio del cristiano es construir.

Otra de sus maneras de estar al día era conversar con personas de Iglesia y especialistas en temas de su interés. Con su amigo Manuel Larraín, que era un hombre de muchas relaciones con personas sabias, compartía ideas sobre el acontecer nacional, la Iglesia y el mundo.

El tema del P. Hurtado y el estudio es como adentrarse en un bosque del sur. A medida que penetramos, surgen nuevos senderos que desearíamos recorrer. Lo dicho hasta el momento es apenas un comenzar a internarnos en este bosque profundo, lleno de claros de luz, de cantos de pájaros y de cosas hermosas.

Queda todo por decir sobre la docena de libros que escribió, en los que Alberto invirtió tanto esfuerzo y esa creatividad tan suya de poner en fácil cosas que se suelen decir en difícil. Faltaría comentar con cuánto cariño y estudio preparó la pedagogía con que el Hogar de Cristo debería acoger y formar a los niños. ¡Son notas que conmueven!

Habría que analizar su ponencia sobre “Iglesia y Estado”, presentada en el Congreso de Moralistas de enero 1948, en Lyon, Francia, en la que él toma una posición juzgada en aquella época demasiado de avanzada.

Igualmente, para conocer mejor su mente inquisitiva, que por todas partes busca fragmentos de verdad, “chispas del Logos Jesucristo”, tendríamos que decir algo sobre sus lecturas de Sartre y de Camus, y los artículos para Mensaje, que de allí salieron. Lo mismo, sobre sus cartas, en las que se revela tan humano, hondo y reflexivo.

Decantaciones.

Decantemos de lo expuesto algunas de las características de este Santo estudioso. Había un sustrato familiar favorable que lo predisponía al esfuerzo y al estudio. Tiene una personalidad generosa y apasionada, que gracias a la formación familiar austera y al apoyo del Colegio, encauza ordenadamente por caminos de superación y servicio a los demás.

Alberto siempre decía que una voluntad fuerte se desarrolla ante la presencia de un ideal. Para él este ideal fue Cristo, que lo llamó al sacerdocio en la Compañía de Jesús. Ayudado por la oración, los sacramentos y el acompañamiento espiritual, fue creciendo en unión y entrega a Cristo y en deseos de servirlo. Estoy persuadido de que el amor y el deseo de servir a Cristo, al Cristo completo, han sido el factor más marcante del desarrollo intelectual del Padre Hurtado, en toda su riqueza y variadas facetas. Vivió y estudió con un tinte y una relación con Jesucristo: por Él, con Él y en Él. Por mucho que esto suene a mística piadosa, desconocerlo sería alterar los datos de la realidad.

Una vez salido del colegio, teniendo en miras el sacerdocio, Alberto se dedicó con ahínco al estudio y aumentó su capacidad de trabajo intelectual, alcanzando niveles de rendimiento muy por encima de lo corriente. Estudia con entusiasmo y constancia, rigor y método. Por naturaleza más bien tímido, se esfuerza por mejorar en la expresión oral y escrita. Expone su pensamiento con claridad, convicción y un cierto grado de buen estilo.

Su inteligencia es realista, busca conocer y se somete a los datos objetivos. No es fantasiosa. Posee un gran talento organizativo. No se contenta con el “pensar” sino que busca el “hacer”. Siente que las ideas son para ponerlas en práctica (¡como el dabar bíblico!). Esto es un rasgo muy suyo. La necesidad del “hacer” lo mueve a buscar colaboradores y a crear redes: la Acción Católica, las Congregaciones Marianas, el Hogar de Cristo, la ASICH, etc. No siente haber hecho lo bastante antes de realizar todo lo posible. Y cuando no puede más, entonces le encomienda todo a Dios para que Él haga lo que sea su voluntad.

Su inteligencia realista lo lleva a buscar la verdad por sus pasos. Es un pedagogo por naturaleza y por formación.

Pudo haber sido un investigador destacado y un académico brillante, si se hubiese sentido llamado por Dios a dedicarse a esto de por vida. Dio abundantes pruebas de capacidad y constancia de poder serlo. Sin embargo las necesidades de la Iglesia lo llevaron por otros caminos. Pero conocía bien lo que es el nivel y el rigor científico y era capaz de trabajar a fondo en temas complejos y difíciles.

No es un hombre de visión estrecha sino de horizontes muy amplios. Es capaz de interesarse por los problemas teológicos, por las cuestiones de pedagogía, de literatura, de filosofía, de sicología, de sociología, de política, derecho del trabajo, historia de la Iglesia, situaciones de eclesiales de otros países como ser América Latina, Rusia, Francia, África, Estados Unidos de Norteamérica.

Amante de lo sólido, sin dejarse fascinar por la novedad, es al mismo tiempo un hombre abierto a lo moderno. Se resiste a la afirmación del “Nihil novi sub sole”, de que todo lo actual ya ha sido dicho por los autores antiguos.

En la línea de la inteligencia emocional, posee un gran don de empatía: de adaptarse al otro, entrar en sus problemas, vivir desde dentro su situación interior. Hemos visto este rasgo en su acercamiento a la filosofía y literatura no católica. Pero donde esto más relucía era en su relación con los demás. Lo que hizo, en frase de su Rector en Lovaina, que todos lo quisieran: “Querido por todos”.


RELIGIÓN AL INSTANTE: BREVES DEL 14 DE OCTUBRE

CHÁVEZ SIGUE EN PIE DE GUERRA CON EVANGELISTAS. Los lectores compulsivos de EODLE recordarán que hubo un enorme escándalo cuando el telepredicador Pat Robertson, el tipo del Club 700, lanzó una condena a muerte sobre el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en nombre de Dios, como un ayatollah cualquiera. Bien, la guerra entre Hugo Chávez y los "God Corps" prosigue. En un acto de entrega a tierras a indígenas, Hugo Chávez ordenó la expulsión de misioneros evangélicos de Estados Unidos, por considerarlos agentes de la CIA, y penetración imperialista... ¿Estaremos volviendo a los tiempos de las "dragonadas" que Luis XIV enviaba contra los hugonotes en la Francia del siglo XVII...?

SÍNODO CATÓLICO PROPONE VOLVER A LA ERA DE LAS CAVERNAS. El Sínodo que se ha reunido en Ciudad del Vaticano, ha llegado al final de la primera mitad de sus trabajos, y Angelo Scola, Patriarca de Venecia (¡hey, aquí en Chile queremos tener uno con un título tan rimbombante!), que oficia como vocero de todo el asunto, ofreció algunas conclusiones provisorias. Nada inesperado, por otra parte. Habló sobre la disminución de los fieles en la misa dominical (¿y qué esperaban al repetir la misma letanía 52 horas por año?), la crisis de vocaciones (si hay que ser pedófilo para enrolarse como sacerdote, entonces yo paso), y la imposibilidad de ordenar sacerdotes a quienes no cumplan con el celibato (o sea, a nadie, al paso en que vamos). Parece ser que asuntos tales y como el deber de caridad cristiana para con los más pobres, la posición de la Iglesia Católica frente al drama de la superpoblación y la hambruna en el Tercer Mundo, la distribución de la riqueza planetaria, o la modificación de la Monarquía Absoluta Vaticana, son asuntos que ni siquiera se trataron.
El final de todo esto (del Sínodo, no de la Iglesia, por supuesto) es que se elevarán estas cosas como propuestas para que Su Majestad Real e Imperial, Der Romanischenführer Benedicto XVI, decida sobre si las acepta o las rechaza, ahorrándose todos los pasos de "moción", "proyecto de ley", "discusión parlamentaria", "derecho de veto" y esas filigranas que adornan las democracias occidentales que evolucionamos en lo político más lejos que el siglo XVI.

LA ALIANZA INSÓLITA: ¡EL COMUNISTA FIDEL CASTRO PIDE AYUDA A LA IGLESIA CATÓLICA! "La política crea extraños compañeros de cama", dicen los yankis, y tienen razón. Fidel Castro, que con el "sátlapa monálquico de ojos lasgados" que gobierna Corea del Norte viene siendo de los últimos líderes de esa doctrina atea y materialista dialéctica que era el comunismo, le pidió ayuda a la Iglesia Católica para detener la plaga de abortos en su isla... El asunto va más o menos como sigue: Fidel Castro con sus políticas estatistas a ultranza tiene sumergida a Cuba en una línea de pobreza tan grande, que se producen dos efectos: 1) Las cubanas se dedican a prostituirse a los turistas para sobrevivir. 2) Las cubanas no quieren tener hijos porque o si no, con qué los alimentan. Ambas cosas conjuntamente tienen un mismo origen (están pobres como ratas), y generan el mismo efecto (abortar, abortar, que el mundo se va a acabar). Y Castro, en vez de hacer lo que es de sentido común (menos Estado y más libremercado), decide recurrir una vez a las fuerzas del oscurantismo medieval, para salvar su propio paraíso oscurantista comunista. Al menos así lo sopló el Cardenal Tarsicio Bertone, quien se entrevistó con Castro en Cuba el Martes pasado, y no pudo mantener la bocota cerrada en una noticia que claramente enaltece a la Iglesia Católica ("¿ven?, aún somos útiles"), pero que deja a Castro como un pobre mamarracho. Y para hundir más la reputación de Castro, resulta que éste pidió una visita del Papa a la isla (maniobra obvia para legitimarse, como lo hizo otro conocido dictador como fue el chileno Augusto Pinochet en 1987; eso, a pesar de que ahora nadie se acuerda de que Juan Pablo II estuvo en Cuba en 1998), pero Bertone se corrió sibilinamente hacia un costado, diciendo que el Papa, por tener 78 años, estaba limitando sus viajes trasatlánticos al máximo... Incluso Castro, para más humillación, habría dicho que "es un Papa que me gusta. Una buena persona, algo que he entendido enseguida mirando su rostro, el rostro de un ángel" (y nosotros que le veíamos cara de alienado). Tanta humillación para nada, pobre Castro...

13 octubre 2005

ENTREVISTA A SALMAN RUSHDIE SOBRE EL INTEGRISMO ISLÁMICO

La siguiente entrevista fue publicada en el diario La Razón, de España, el día Jueves 13 de Octubre de 2005, y es un extracto traducido del inglés, de la publicada por el director de Global Viewpoint al escritor:


Salman Rushdie (Bombay, 1947) publica el próximo día 21 en España Shalimar, el payaso (Mondadori), que ha salido ya en el mercado anglosajón (Shalimar the clown, editorial Cape). El autor de Los versos satánicos (liberado desde hace años de la condena a muerte dictada por el régimen iraní y afincado en Estados Unidos) y presidente del PEN American Center realizó esta entrevista el pasado día 4 en Berkeley, California.

Pregunta. En este libro, usted ha imaginado lo que hay en la mente de los yihadistas. ¿Existe una motivación común para los diferentes actos terroristas que desencadenan? ¿Está el "absolutismo de la pureza" arremetiendo contra las impurezas híbridas de la cultura cosmopolita, como ha escrito usted frecuentemente?

Respuesta. Para ellos no se trata de algo demasiado teórico o intelectual, con la excepción de algunos en las altas esferas de estas redes terroristas. La característica más esencial de la persona que perpetra atentados de esta clase es la idea de la hombría deshonrada. Intento mostrarlo en mi novela. El personaje de Shalimar no sólo coge la pistola porque tenga el corazón partido, sino porque su orgullo y su honor quedan destruidos al perder a la mujer que ama frente a un hombre sofisticado con más importancia y poder. De algún modo, tiene que reconstruir su sentido de la virilidad. Eso es lo que le lleva a cortarle el cuello a un embajador estadounidense. La cultura judeocristiana trata sobre la culpa y la redención. En las culturas orientales, sin un concepto del pecado original, la idea de la redención no tiene sentido. En cambio, los extremos morales de la cultura tienen que ver con el honor y la vergüenza. La idea del deshonor puede inducir a la gente a cometer actos desesperados. Quienes se ven arrastrados hacia el acto del suicidio son personalidades maleables. Hezbolá, por ejemplo, ha desarrollado un perfil psicológico bastante detallado sobre el tipo de persona a la que se puede convencer para que se convierta en terrorista suicida. Se debe tener una personalidad débil para serlo. Se debe aceptar la abnegación del yo. Si su padre o su hermana necesitan una operación médica, los manipuladores dirán: "Haga esto, y nosotros nos ocuparemos de la operación". Hay toda una serie de ganchos, y pocos guardan relación con la ideología.

P. Bernard-Henri Levy afirma que el centro del radicalismo islámico se está desplazando hacia Oriente, a Asia, donde vive la mayoría de musulmanes. Aduce que "Cachemira es la nueva Palestina". ¿Está usted de acuerdo?

R. Lo dice porque está preocupado por Pakistán. En lo que tiene razón es en que, detrás del general Musharraf, existe la posibilidad de una terrible situación en la que los islamistas radicales tomen el control del armamento nuclear. Si eso ocurre, eclipsaría cualquier otro problema en el mundo. Si Musharraf es asesinado y algún radical del servicio de inteligencia paquistaní se hace con el poder, los talibanes tendrán la bomba.

P. Tras los atentados de Londres, Iqbal Sacranie, jefe del Consejo Musulmán del Reino Unido, condenó los actos de sus "hijos" y dijo que planteaban un "profundo desafío" para los musulmanes locales. Aun así, también profesó simpatía hacia la fetua contra usted, aduciendo que "la muerte tal vez sea demasiado fácil" para el autor de Los versos satánicos. ¿No es precisamente ese doble rasero lo que ha creado un espacio para que los hijos de la comunidad musulmana de Europa cometan actos de terrorismo en su propia patria?

R. Creo que sí. El primer ministro británico Tony Blair está cometiendo un grave error al creer que estas voces ultraconservadoras, ultraortodoxas, no modernizadoras -y no terroristas, para ser justos- como la de Sacranie representan de algún modo a los británicos musulmanes. ¡Blair ha incluido al subjefe de Sacranie, que ha negado públicamente el Holocausto, en cierto comité que supuestamente combate el radicalismo islámico! Lamentablemente, los instintos de Blair, basados en la fe, le han llevado a creer que la solución son otras personas de fe. Uno de los problemas es que no existe ninguna institución verdaderamente representativa para los musulmanes británicos. La mayoría de los musulmanes de Inglaterra no están marginados ni son particularmente musulmanes. Abordan su fe de un modo mucho más desenfadado. Son ciudadanos, en primer lugar, y en segundo, o quizá en decimoséptimo lugar, musulmanes. La idea generalizada del Gobierno de Blair parece ser que todo el mundo es, en primer lugar, musulmán, y debe tratársele partiendo de esa base. La pregunta es cómo convencer a esa mayoría para que se organice.

P. Tariq Ramadan, el controvertido erudito que vive en Ginebra y que es una voz destacada de los musulmanes europeos, dice algo parecido. Afirma que el problema es la intolerante enseñanza del Corán por parte de los imanes de las cerradas comunidades de grandes ciudades europeas y que se han formado en el mundo árabe. Aun así, la mayoría de musulmanes, afirma, participan en una "revolución silenciosa" dirigida en buena medida por mujeres comprometidas con la democracia, la libertad de conciencia y el culto y la diversidad. Son ciudadanos de Occidente y buscan también en el islam el significado de su vida. Esta revolución silenciosa es el verdadero enemigo de los terroristas de Londres, porque se niega a aceptar la idea mundial de "nosotros contra ellos". ¿Usted está de acuerdo con eso?

R. Extrañamente, porque viene de Tariq Ramadan, más o menos coincido. La cuestión esencial aquí es la interpretación, o ityihad. Los musulmanes conservadores dicen que sólo los estudiosos islámicos, los ulemas, pueden interpretar el Corán. La élite religiosa mantiene así el control. Y debido a que su lectura del Corán es literal, nunca se cuestionan principios fundamentales. Por culpa de esta clase de proceso interpretativo se cometen tantas atrocidades. Uno de los motivos por el que mi nombre es Rushdie es que mi padre era admirador de Ibn Rush'd, el filósofo árabe del siglo XII conocido como Averroes en Occidente. En su época, defendía la idea no literalista para la interpretación del Corán. Según Ibn Rush'd, si Dios no utilizaba el lenguaje humano, la redacción del Corán tal y como la recibió la mente humana del ángel Gabriel, es en sí misma un acto de interpretación. El propio texto original es un acto de interpretación. De ser así, otras interpretaciones del Corán basadas en el contexto histórico, no literales, son bastante legítimas. En el siglo XII se rechazó este argumento. Debe volver a plantearse en el siglo XXI. En la actualidad, en gran parte del mundo musulmán ese estudio histórico está prohibido. Por eso, el lugar desde el que comenzar hoy en día es con una nueva erudición islámica. He pedido una Reforma islámica, pero podría implicar connotaciones erróneas, debido a la mentalidad puritana de Martin Lutero. Ilustración podría ser un término más apropiado. La idea es que el islam debe cambiar. La mano muerta del literalismo es la que está dando poder a los conservadores y a los radicales. Si quieres arrebatárselo, debes empezar por la cuestión de la interpretación e insistir en que todas las ideas, incluso las sagradas, deben adaptarse a nuevas realidades. Todas las demás grandes religiones han pasado por este proceso de cuestionamiento, pero siguen en pie. Un cuestionamiento islámico bien podría socavar a los radicales, pero no minará al islam.

P. ¿Qué supondría para unas mejores relaciones entre Occidente y el mundo musulmán que Turquía se incorporara a Europa?

R. No demasiado. Es un error convertirlo en un símbolo tan importante. El laicismo turco también parece un poco incierto ahora mismo, aunque se mantiene. Pero tienen grandes problemas que no han empezado a solucionar, comenzando por un Código Penal que se utiliza contra escritores y editores, 14 o 15 de los cuales están a la espera de juicio. Orhan Pamuk ha sido acusado por el mero hecho de decir que ocurre algo con la masacre otomana de armenios. El poder de los islamistas todavía es demasiado grande. Así que el escepticismo sobre la entrada de Turquía en Europa está fundamentado. Si Turquía quiere unirse a Europa, deberá convertirse en un país europeo, y eso podría llevarle mucho tiempo.


¡¡TIEMBLA, BENEDICTO, REGRESA "RELIGIÓN AL INSTANTE"!!

COMIENZA LA ELABORACIÓN DEL LICOR ESPIRITUOSO "SAN JUAN PABLO II". El Papa Juan Pablo II, conocido también como "Juan Pablo Hacedor de Santos", "Juan Pablo el Industrioso" y "Juan Pablo el Reclutador" por su ardiente celo en manufacturar santos a porfía, pasará también por la maquinaria industrial perfeccionada por él, y que en vida le permitió hacer canonizaciones por secretaría de gentes como Monseñor Escrivá de Balaguer, además de sus clásicos combos "dos santos por el precio de uno". Una delegación del Vaticano viajó a Polonia para comenzar a recolectar toda clase de antecedentes favorables a la posibilidad de que Juan Pablo II sea en verdad un santo (no se dijo nada sobre qué se haría sobre los antecedentes desfavorables). El postulador de la causa de Juan Pablo II es Slawomir Oder, quien también integra la comitiva, y dijo que su objetivo era obtener antecedentes de Monseñor Stanislaw Dziwisz, recientemente nombrado Arzobispo de Cracovia, y que otrora fuera justamente secretario personal de Juan Pablo II. Corren rumores de que la beatificación podría ser anunciada en Junio de 2006, fecha en la que está prevista una visita de Mein Romanischenführer Benedicto XVI a Polonia.

LAS "RAÍCES CRISTIANAS DE EUROPA" Y EL "CLUB CRISTIANO". Jack Straw, el Ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido (Inglaterra, para los profanos), dijo que "la Unión Europea no debe comportarse como un club cristiano", frente a la cuestión de si Turquía debe ingresar, o bien debe rechazarse su ingreso porque eso constituiría una violación de lo que Benedicto XVI, en su flagrante ignorancia de asuntos históricos, llamó "las raíces cristianas de Europa". Dijo además que "la mayor amenaza a la cultura de Europa viene de la tentación de encerrarnos en nosotros mismos". El buen Benedicto podría tomar un par de lecciones de esta actitud, propia de seres humanos respetuosos de su propia racionalidad.

ALREDEDOR DE BENEDICTO XVI, UNA VEZ MÁS. Después de que Pepe Ratzinger fuera entronizado como Benedicto XVI, se ha vuelto buen negocio publicar y reeditar sus viejos escritos. Pero ahora aparecerá un nuevo libro, llamado "La revolución de Dios", en donde estarán contenidos todos los discursos, improvisaciones y cogitaciones que Don Pepe dijo durante su pasada gira por Colonia. Durante esta semana, EODLE publicará uno de los discursos que pronunció, que lo mantiene en reserva, por si a alguien le apetece un anticipo de lo que vendrá en el libro (por supuesto que podría funcionar en sentido inverso, podría ser que alguien decidiera no comprar el libro, después de leer el discurso)... La primera edición fue lanzada el Martes 11 de Octubre de 2005, con 350.000 ejemplares en Italia. Vendrán pronto lanzamientos en otros 18 países.
Ah, y por cierto, Benedicto XVI hizo un llamado para que Jerusalén sea proclamada lugar de paz y encuentro entre religiones. Que allí hay varias religiones entrecruzadas es algo visible, porque no en balde en esa ciudad están la (supuesta) tumba de Cristo de los cristianos, el Muro de los Lamentos judíos y la Mezquita de la Roca musulmana, pero nos preguntamos... ¿estaría Benedicto tan conciliador si la Iglesia Católica tuviera tanto poder como el que detentó (y abusó) en la Edad Media? ¡Cómo ha pasado el tiempo desde el "¡Dios lo quiere!", con el que el Papa Urbano II inaguró en 1095 la Historia de las Cruzadas...! (En EODLE publicamos, en su minuto, un artículo sobre la Tierra Prometida).

SIGUEN SALIENDO PEDÓFILOS DE LAS ALFOMBRAS DE LAS IGLESIAS EN ESTADOS UNIDOS. La propia Arquidiócesis de Los Angeles se echó la soga al pescuezo, en un desesperado intento de soportar con la mayor dignidad posible su crítica situación, de frente a las numerosas acusaciones de pedofilia en contra de la Iglesia Católica yanki. En lo esencial desclasificó archivos, antes muy reservados y very much secretos, y se supo de 126 ministros de la fe católica que demostraron demasiada inclinación por aquello de "dejad que los niños vengan a mí"... Todo eso, desde la década de 1930 hasta ahora. Un resumen del informe está en un archivo PDF de la Arquidiócesis, que pueden consultar pinchando aquí; o bien entrando derechamente al sitio de la Arquidiócesis de Los Angeles.

¿HACIA UN AHORRO EN SALARIOS A SACERDOTES EN CHINA...? Es sabido que en China hay dos Iglesias Católicas, la oficial cuyos obispos son nombrados por los gerontócratas de Beijing, y la clandestina cuyos obispos son nombrados por el Papa, con la enojosa consecuencia de que se gasta en dos obispos en regiones donde debería haber uno. Quizás por eso, Monseñor Giuseppe Zen Ze-Kium ha anunciado que el fin de la división podría estar cercano. Siguiendo lo de "si China no va al Papa, entonces el Papa va a China" (variante católica de aquello de que "si la montaña no va a Mahoma..."), el Papa ha ido legitimando a varios obispos chinos. Pero China sigue insistiendo en que para aceptar a la Iglesia Católica, ésta debe romper relaciones con Taiwán. ¿Será demasiado prematuro el optimismo de Zen Ze-Kium (o como se escriba)?

Y LA OPINIÓN DE LOS IRAKÍES SIGUE VALIENDO CERO. Mientras que por fin, después de durísimas negociaciones, se han puesto de acuerdo los chiítas, los sunitas, los kurdos, los jefes de partido y los boys yankis, para tener entre las manos una Constitución que asegure un Irak más o menos federal en donde un cierto grado de autonomía evite el previsible holocausto religioso que se avecina, Estados Unidos interceptó una carta de Al Qaeda en donde se manifiesta un visible interés por el proceso político (por no decir "guerra civil desatada") que está viviendo Irak. Lo que ha despertado nuevas suspicacias, naturalmente, porque la carta podría ser tan auténtica como las famosas armas de destrucción masiva que los yankis nunca le pudieron encontrar a Saddam ni con equipo de proctólogos en terreno. O sea, los irakíes pierden por todas partes, porque si la carta es auténtica, entonces Al Qaeda seguirá intrigando para que el fundamentalismo se apodere de ese país, mientras que si es falsa, entonces es claro que Estados Unidos está interesado no en retirarse, sino en fortalecer su presencia militar en ese país. ¿Y los irakíes? Matándose alegremente, sunitas contra chiítas, antiguos partidarios de Saddam contra profitadores del Nuevo (Des)Orden Irakí, ayatollahs contra mullahs, niños de 12 años contra infantes de 10... La misma tediosa normalidad de siempre, vaya.

RESPETAMOS A LA IGLESIA, PERO CON LOS PANTALONES BIEN PUESTOS (Y EL CONDÓN TAMBIÉN).
En una declaración que honra al Gobierno de Chile (por una vez en la vida), el ministro Eduardo Dockendorff dijo que "acogemos las opiniones de la Iglesia con el mayor respeto, pero le hemos dicho que tenemos una obligación con la salud de la población y además tenemos un compromiso con la vida que compartimos con la Iglesia Católica" (citado de La Tercera de Santiago de Chile, del Miércoles 12 de Octubre del 2005). Esto viene porque en Chile, el Gobierno lanzó por estos días una nueva campaña para prevenir el SIDA, en donde está contemplado hacer propaganda del condón, para los ciudadanos que no somos católicos y que por tanto no tenemos por qué obedecer el mandamiento de abstinencia que nos impone la Iglesia Católica; ante esto, los esbirros de Mein Romanischenführer Benedicto XVI, apostados en Chile, replicaron con dureza. Por una vez en la vida el Gobierno no dobló la cerviz, fiero sicambro, sino que mantuvo las dos encomiables virtudes de la serenidad y la firmeza, frente a este nuevo intento de las fuerzas del oscurantismo por imponer sus doctrinas del modo totalitario en que están acostumbrados. Ya el Lunes pasado, el Presidente de la República, Ricardo Lagos (que por cierto no es católico sino masón) había dicho que "ha habido un conjunto muy grande de campañas y en esas se ha enfatizado la necesidad de amor, de pareja estable"... De esta manera, el Gobierno de Chile se pone por fin a tono con las sociedades seculares civilizadas de Occidente, que le dan a la Iglesia Católica su justo rol como un camino más en la búsqueda de una existencia más espiritual y acorde con los principios de la moral, en vez de la Respuesta Unica a las cuestiones de la existencia.
Todo esto en vísperas de la canonización del Padre Alberto Hurtado, el segundo santo chileno, del que por cierto el vocero presidencial Osvaldo Puccio destacó el haber fomentado la cultura social chilena entre los sectores más acomodados. Parece ser que el señor Puccio no se refirió a los constantes ataques de los empresarios contra Hurtado, en vida de éste, ni al secuestro que han hecho los empresarios de su figura, para blanquear sus propias conciencias. La canonización será el próximo 23 de Octubre, en Roma, y viajará Su Majestad Real e Imperial, el Presidente Ricardo Lagos en persona.

12 octubre 2005

EL POSTERGADO REGRESO

Los problemas técnicos que tuvimos que afrontar, duraron bastante más de lo presupuestado, razón por la cual EODLE estuvo fuera durante un tiempo. Durante esta semana, habrá una pequeña marcha blanca, para verificar que todo marcha bien. El Domingo, volveremos a publicar el artículo semanal prometido, de momento sobre temas misceláneos. El que corresponde para el próximo Domingo, se refiere a Zeus, el todopoderoso amo y señor de la religión griega. Esperemos que esto sea el final de estos trastornos, así es que ya saben: EODLE está de regreso, y con buena salud.